Qué cubre el reporte por dominio, y qué no
«Buscá tu dominio» corre una investigación real sobre un dominio puntual y te la manda por email. Esta página dice, sin vueltas, qué busca, qué no busca, y por qué puede volver sin una sola señal. Es la misma vara que le exigimos a cualquier herramienta gratuita ajena: si una cifra o un hallazgo aparece en el reporte, tiene que poder auditarse. Nunca "confiá en nosotros".
Qué cubre
- Prensa reciente. Menciones públicas de los últimos 90 días.
- Movimientos corporativos. Rondas de inversión, compras y fusiones, cambios de liderazgo, reestructuraciones.
- Vacantes abiertas. Solo si la empresa publica sus búsquedas en un tablero de empleo abierto. No todas lo hacen.
- Una lectura de 3 a 5 párrafos que solo puede afirmar lo que una cita respalda. No hay síntesis libre sin fuente.
Cómo se verifica cada afirmación
Cada frase del reporte que afirma algo concreto va con una cita: un fragmento de texto copiado literalmente de la fuente. Antes de publicar, ese fragmento se compara palabra por palabra contra el texto original guardado. Si no coincide exacto, la afirmación se descarta, no se publica "aproximada". La prueba es el link a la fuente, no nuestra palabra.
Qué NO cubre
- No revela contactos. Ni nombres, ni emails, ni teléfonos de nadie en la empresa.
- No dice qué software usa la empresa. Eso es un módulo aparte, con datos de proveedor detrás, y no forma parte de este reporte gratuito.
- No inventa un número de facturación ni ninguna cifra que no venga de una fuente citable.
- No cubre redes societarias ni cruces con padrones fiscales. Prometerlo sería una capacidad que no existe todavía.
Por qué puede volver vacío
El resultado más común para una empresa chica o mediana, sobre todo en Argentina, es que no haya prensa ni movimientos corporativos indexados en los últimos 90 días. Cuando pasa eso, el reporte no dice "no encontramos nada" y listo: dice exactamente qué ventana de tiempo se revisó, qué ángulos se buscaron (prensa, movimientos corporativos, contrataciones, producto, riesgo), y cuántas fuentes se descartaron por no tener contenido citable. Un reporte vacío no es una falla nuestra: es un hallazgo real sobre la huella pública de esa empresa, y por eso se llama Diagnóstico de Opacidad, no un error.
El reporte nace en revisión antes de mandarse: si tiene señales y es sobre el dominio del propio solicitante, puede salir directo. El resto pasa por una persona antes de llegar a su casilla.
Qué estás viendo: tres lecturas, una cita literal y una firma que se puede comprobar
El radar de la portada no es un feed de noticias. Es un experimento a la vista, sobre una lista pública de empresas nombradas, para medir una sola cosa: qué pasa con un hecho de mercado cuando lo leen dos máquinas distintas y una persona, y todo queda registrado.
Por qué no delegamos la lectura
Las herramientas comerciales que leen noticias por vos vienen con reglas de seguridad que decide el proveedor. Ante temas como paros, demandas, sanciones o boicots, a veces devuelven una versión suavizada, o directamente no responden. Eso no es un defecto que se apague: es parte del producto. Una empresa que delega el descubrimiento de mercado a una sola de esas herramientas hereda ese criterio sin verlo. Acá no lo asumimos, lo medimos. Cuando un modelo declina evaluar un hecho, la tarjeta lo dice con esas palabras.
Tres lecturas de la misma señal
Cada tarjeta recibe el mismo texto original y el mismo hecho, y lo somete a tres lecturas independientes: un modelo comercial, nuestro propio modelo corriendo en infraestructura propia, y una persona del equipo. A cada uno se le pide lo mismo y nada más: decir si el texto respalda el hecho, no lo respalda, o no alcanza para decidir. Ninguno opina, ninguno redacta. No promediamos las tres lecturas ni elegimos una ganadora. Si las dos lecturas automáticas no coinciden, la tarjeta lo deja ver tal cual. Mientras una lectura no llegó, dice "pendiente".
La cita manda
Debajo de cada hecho va la oración exacta de la fuente que lo respalda, copiada letra por letra, con el link al lado. Antes de publicar, esa oración se compara contra el texto original guardado. Si no aparece literal, la señal no se publica. La máquina no resume ni reescribe: recorta. Y cuando un hecho lo reescribe una persona, la tarjeta lo dice, y las dos lecturas automáticas vuelven a correr sobre el hecho nuevo.
Una persona firma, y se puede comprobar
La persona lee el texto y el hecho sin ver qué dijeron los modelos. Su lectura queda sellada con una huella única que combina la fecha, el hecho evaluado y quién lo evaluó. Esa huella no se puede editar después, ni siquiera por nosotros. El botón "Comprobar" de cada tarjeta la recalcula contra lo guardado y te dice si sigue intacta. También registramos cuánto tardó esa persona: una lectura aprobada en menos de tres segundos queda marcada como tal, y esa marca forma parte de lo firmado.
Qué no te prometemos
No publicamos un índice ni un puntaje de "cuánto oculta cada modelo": todavía no hay una medición que lo respalde. No decimos que una lectura tenga razón y otra no. No evaluamos personas, solo hechos sobre empresas nombradas. Lo que publicamos es la medición, con sus huecos a la vista. Qué concluir de ella es tuyo.
Cómo entra una señal al radar
El listado de la portada no es el reporte: es el Radar de Mercado corriendo sobre una lista pública y acotada de empresas nombradas. Esto es lo que pasa entre una fuente y una tarjeta.
- Una lista de dominios, no todo el mercado. Los dominios vigilados están en una lista cerrada, cada uno con cada cuánto se revisa: una vez por semana o una por mes. Cada tarjeta de la portada nombra la empresa: no hay señales anónimas.
- Una corrida automática por semana. Cada dominio se revisa cuando le toca. Un dominio sin cambios no se vuelve a revisar antes de tiempo: no adelantarlo es una decisión, no una limitación.
- Dos búsquedas por dominio, todas públicas. Una busca conflicto: paros, demandas, sanciones de un regulador. La otra busca impacto: multas ambientales, boicots de consumidores, aranceles, escándalos. Las dos corren en el idioma de la ficha, español o inglés.
- La categoría y el texto salen de reglas fijas, no de una inteligencia artificial que redacta. La categoría (conflicto laboral, cambio regulatorio, litigio, impacto ambiental, boicot de consumidores, cadena de suministro, crisis de reputación) se decide por reglas. El título y el resumen solo recortan y reordenan texto que la fuente ya dijo. Ante ambigüedad la nota no se publica: no hay una categoría de relleno donde caer.
- Sin fuente no hay señal. Cada señal guarda el link y una huella del texto original. Si falta cualquiera de las dos, no se guarda. Ese rechazo está grabado en la Capa Única de Señales, no es un control del programa que alguien pueda desactivar.
- La misma señal entra una sola vez. Cada señal recibe una identidad calculada con el dominio, el tipo, el título original y el link. Si esa identidad ya existe, la segunda captura de la misma vacante o nota no crea una segunda tarjeta.
- Se publica con dos horas de margen y se puede despublicar. Cada señal queda guardada con una fecha a partir de la cual se vuelve visible y con un lugar donde anotar por qué se bajó. Y hay un interruptor general que apaga el listado entero sin tocar el programa.
- Cada señal muestra tres lecturas, no una revisión previa. Publicamos sin esperar a que una persona revise primero. En cambio, cada tarjeta suma cómo la leyó un modelo comercial, cómo la leyó nuestro propio modelo, y cómo la lee una persona del equipo cuando le toca el turno, cada una con el nombre real de quién la evaluó. Mientras una lectura no llegó, la tarjeta dice "pendiente": nunca inventamos un veredicto para completar la fila.
- El hecho va con su cita, no solo con una categoría. Cada tarjeta muestra la oración exacta de la fuente que respalda el hecho. Si esa oración no se puede ubicar literal en el texto original, la señal no se publica. Cuando un texto casi idéntico aparece en otro medio en los últimos días, el Filtro Cross-Outlet X-Ray lo anota en la misma tarjeta, sin bloquear la publicación. Y si una persona ya revisó ese veredicto, la tarjeta muestra una firma verificable con fecha, nunca una firma sobre una señal que nadie leyó.
- Un hecho reescrito por una persona vuelve a pasar por las dos lecturas automáticas. Cambiar el hecho cambia lo que hay que evaluar: la señal queda "pendiente" en esas dos lecturas hasta la próxima corrida, aunque ya estuviera publicada.
Qué NO hace el radar público
- No afirma coordinación entre medios. El Filtro Cross-Outlet X-Ray, que detecta la misma nota replicada en medios distintos en pocos días, sí corre sobre las señales del radar público y lo anota en la misma tarjeta como una similitud. Lo que esta superficie no hace es decir que esa prensa está coordinada: eso sería afirmar una intención que esta anotación no verifica.
- No contacta a nadie ni revela personas. Vigila dominios, no gente. No hay nombres, emails ni teléfonos en ninguna tarjeta. Y evalúa hechos sobre la empresa, nunca juicios sobre las personas que la representan.
- No sigue vacantes ni rondas de inversión. Esas dos fuentes se dieron de baja. Lo que sigue ahora son siete tipos de evento, todos sobre riesgo y contexto de mercado, no sobre intención de compra.
- No mide intención de compra. Una señal pública es un hecho citado sobre una empresa nombrada. Qué significa para tu cartera lo decidís vos.
Reglas que el operador no puede saltear
Estas cuatro no son opciones de configuración. Están grabadas en la Capa Única de Señales o verificadas por controles automáticos que fallan si alguien las cambia sin decirlo.
- Sin link y sin huella de la fuente, la señal no se guarda. Aplica al radar y al reporte.
- El listado público solo muestra los datos declarados uno por uno. Un dato nuevo no se publica solo: alguien tiene que decidirlo por escrito.
- Todo reporte nace en revisión. La única excepción, el dominio propio del solicitante, es una regla escrita, no un criterio caso por caso.
- El reporte gratuito no revela contactos ni qué software usa la empresa. No es un plan: es que esos datos no entran al reporte por construcción.
Estas reglas son la forma concreta de los Mandatos Fundacionales en esta superficie. Si no se puede auditar, el dato no existe. Un falso positivo es peor que una señal perdida. Las reglas no se sugieren, se graban.
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